En últimos años, el propósito del estado ha sido mejorar la recaudación fiscal, y para ello se ha hecho del apoyo de tecnologías digitales; a través de la emisión y recepción de facturas electrónicas (CFDIS) para respaldar las operaciones del contribuyente, la autoridad puede revisar la información de lo que se declara contra la información concentrada en un CFDI.
¿Y qué sucede cuando la autoridad encuentra presuntas inconsistencias cuando realiza estos cruces? Nos puede llegar notificaciones por medio de correo o bien a través de buzón tributario, este tipo de notificaciones pueden ser desde un comunicado, un requerimiento o una invitación de Vigilancia Profunda.
Cada invitación es distinta, un comunicado es un mensaje para informar tanto de diferencias en la presentación de impuestos contra los CFDIS del contribuyente o en algunos casos también para informar sobre normativas o procedimientos que debemos cumplir, estas invitaciones no determinan un crédito fiscal, ni tampoco nos genera multas, pero la ignorancia consecutiva de las mismas puede causar él envió de requerimientos, o una revisión profunda.
Un requerimiento, es una notificación del SAT, en el cual dicho organismo solicita al contribuyente cumpla con alguna obligación pendiente o proporcione información o documentación adicional. La falta de atención y seguimiento puede traer a la larga consecuencias, lo mismo que un comunicado.
Una invitación de Vigilancia Profunda es una invitación preventiva que envía la autoridad a ciertos contribuyentes cuando detecta inconsistencias o comportamientos atípicos tanto en las declaraciones, como en CFDIS o en alguna otra situación fiscal, el ignorar este tipo de invitación puede llevar a auditorias por parte del SAT más profundas, la recepción de multas o en algunos casos la cancelación de nuestros sellos digitales.
¿Como podemos evitar recibir estas invitaciones? Hay muchas recomendaciones, desde conocer la forma correcta de emitir una factura electrónica, revisar que mi proveedor emita adecuadamente mi CFDI, cumplir en tiempo y forma con el pago de nuestros impuestos y presentar las declaraciones informativas a las que estemos obligados, así como evitar la evasión fiscal disfrazada en algunas ocasiones de estrategias fiscales.


